Desde el sábado se veía venir la victoria del no. Bastaba con fijarse en el cambio de tono entre el «establishment» europeo en las últimas cuarenta y ocho horas
Con la «herramienta del no vamos a tender la mano para la cooperación, vamos a llamarles uno a uno para buscar un acuerdo», ha indicado el ministro de Finanzas heleno