Diez años llevan los presidentes tratando de ilusionar con un atractivo complejo lúdico, pero la realidad es terca y se empeña en transformar los sueños en pesadillas
La crisis ha dejado el paisaje urbano plagado de construcciones inacabadas o sin ocupar, pero los promotores dicen que el sector empieza a moverse y que muchas se rematarán