Huyendo de la vida disipada, de las deudas contraídas en su afición a las cartas, el joven entra en el ejército y llega en 1854 a Sevastópol, sitiada en la guerra de Crimea, que enfrenta a Rusia con los turcos y las tropas aliadas anglofrancesas
La mayoría de los combatientes en las filas separatistas del este ucraniano han sido enviados desde Rusia, que mantiene desplegados a 20.000 hombres en la frontera