«Sus mercenarios han venido a hacer su trabajo por dinero, no han venido para morir» agregó el vencedor reconocido por la comunidad internacional en los pasados comicios en Costa de Marfil.
El temor a la violencia continuaba ayer, después de que el presidente en funciones rechazara el ultimátum que le dio Alassane Ouattara, reconocido internacionalmente como jefe de Estado
El hotel, rodeado por unos 900 efectivos de paz de la ONU y ex rebeldes armados, es utilizado por Ouattara como sede de gobierno, desde que ganó las elecciones