La prolongada ausencia de i Sol-ju generó conjeturas en la vecina Corea del Sur que apuntaban a un embarazo o la posibilidad de que hubiera caído en desgracia
Las autoridades creían que había sido secuestrado por Corea del Norte para ser adiestrado como un espía. Actualmente hay en Japón 883 desapariciones catalogadas como posibles secuestros