El país asiático utilizaría estas prácticas para financiar su programa militar, según manifiestan en un comunicado conjunto Japón, Estados Unidos y Corea del Sur
El pasado día 31 de octubre, Piongyang lanzó también un ICBM que recorrió una distancia de unos 1.000 kilómetros desde su punto de lanzamiento hasta caer en aguas al norte de Japón, alcanzando una altura máxima de 7.000 kilómetros