Los analistas coinciden en que la inversión de los juegos será insuficiente para impulsar una economía en recesión como la brasileña, pero dejará un legado de infraestructuras en la ciudad
«Cuando era pequeño ya me gustaba organizar y dirigir los equipos en los que jugaba», asegura el exentrenador de O Parrulo, ahora responsable del fútbol sala en la FGF