Se trata de un químico empleado en la fabricación de plásticos que puede «tener efectos para el desarrollo del niño, la respuesta de su sistema inmunológico y el fomento de la aparición de tumores».
La Administración asegura que no se trata de un fraude peligroso para la salud, aunque insiste en que, si se confirman las irregularidades, varias marcas serán sancionadas