Montoro accedió a subir el tope de déficit para este año del 0,3 al 0,7 %, y dejarlo en el 0,5 % el próximo curso, aunque hay temor a que, al no contar con un nuevo marco presupuestario, se prorrogue el actual
Cataluña (con gobierno independentista), la Comunidad Valenciana y Baleares (ambas bajo paraguas del PSOE) votaron contra el objetivo de estabilidad para este año