Peter Piot viajó en 1976 hasta el norte del Congo para frenar una enfermedad entonces desconocida con una llamativa forma: excesivamente larga y con forma de cuerda
Un estudio, que cuenta con participación viguesa, asegura que la propagación de enfermedad se inició en Kinsasa y se expandió por los avances en el transporte y por las profesionales del sexo