Con diálogos de Paco Abelleira y Carlos Blanco e ilustraciones de Iván Mouronte, es una herramienta turística para la promoción de Santiago entre el público más joven
De alguien que ha recreado como novela gráfica obras de la oscura complejidad de «Maestros antiguos», de Thomas Bernhard, y «El hombre sin atributos», de Robert Musil, no podía esperarse que dibujase un cómic convencional