Eduardo Dacuña y César González asumen Cortegoso, con 84 años de historia. El primero empezó cuando los portugueses venían a por carabinas y había que empaquetarlas para pasar la frontera
Tres años después de los cierres por covid, la cifra de personas que cruzan el Miño a diario para disfrutar de las piscinas y de otros servicios del norte luso se ha vuelto a disparar. Son el 60 % de los usuarios