Una organización con jefes de plaza en cada ayuntamiento de la comarca asociados con portugueses se cimentó con el contrabando de chatarra y café para, décadas después, traficar desde el anonimato
«En la zona frecuentada por ese grupo de cigüeñas existen al menos diez apoyos eléctricos sin aislar, con mayor o menor riesgo para las aves», indica el naturalista Manu Sobrino