? Los ayuntamientos constitucionales se hallan en vísperas de cumplir doscientos años de vida. Pero hay cosas que el tiempo no cambia: sus estrecheces financieras, por ejemplo. Emparedados entre funciones crecientes y recursos exiguos, realizaron un tránsito histórico plagado de vicisitudes. El absolutismo, en su afán por recuperar la estructura territorial del Antiguo Régimen, hizo borrón y cuenta vieja en cuanto pudo. Las dictaduras que jalonan el período redujeron a mínimos su representatividad. Incluso hoy, un anticuado sistema de financiación supone un ajustado corsé que limita la autonomía local.
? Fernando Salgado