La víctima vejada y sometida a un «suplicio interminable»: la golpeó con barras de hierro, la obligó a consumir drogas e hizo que ingiriera sus propios vómitos
Dos condenados cumplen prisión por sendos delitos con penetración y otros dos abusos a menores de 16 años, uno de ellos el entrenador de Mos, e incluso por pornografía infantil