Los acusados son un empleado y un exempleado del hotel en el que estaba alojada la víctima, que tenía 72 años; pero entre los testimonios citados están otros dos trabajadores para los que la familia de Mati pide su imputación
Las denuncias han crecido notablemente en Vigo con personas que dieron sus datos para un contrato y fueron usados para abrir cuentas bancarias donde los estafadores mueven dinero ilícito de manera imprudente