La décima asamblea de la FEMP arrancará hoy con el acuerdo previo alcanzado por el PP y el PSOE para repartirse los puestos en el órgano de representación del poder local.
Tras el clamor social unánime en contra de permitir el acceso de los consejeros al sistema informático de edición utilizado en la Corporación, los miembros del Consejo han dado marcha atrás en una reunión de urgencia.
Los consejeros del PP señalan que piden esta anulación «ante la oposición y el malestar» que ha suscitado la decisión entre los trabajadores de la Corporación y en amplios sectores de la opinión pública.
La reforma establece que los acuerdos de renegociación pactados con los acreedores podrán imponerse al resto, siempre que hayan recibido el apoyo del 60 % de las deudas.
Piden esta anulación «ante la oposición y el malestar» que la decisión ha suscitado entre los trabajadores y en amplios sectores de la opinión pública.