«Un sombrío destino puede estar esperando a los soldados de Israel si toman la decisión de irrumpir en Gaza», advirtió Jalid Mishaal en un discurso retransmitido anoche.
El Ejército ha desplegado en torno a Gaza a cientos de soldados de infantería y cuerpos acorazados preparando un ataque terrestre. Los bombardeos que han causado casi 300 muertos continúan.
Es la operación militar israelí más sangrienta contra los palestinos desde 1967. El Gobierno hebreo autoriza el ataque para poner fin al lanzamiento de cohetes caseros sobre la población civil de Israel.