Hoy ha tenido lugar en El Cairo una ceremonia de reconciliación que pone fin a cuatro años de división entre el grupo nacionalista Al Fatah y el islamista Hamás.
Junto con las donaciones internacionales, el dinero que recolecta Israel es parte vital del presupuesto anual del gobierno de la ANP, por lo que este país teme que acabe llegando a manos de Hamás a través del nuevo gobierno.