Huelgas de hambre, amenazas de bomba, acusaciones de que eran los contrabandistas quienes ponían al alcalde y el cura intentando poner paz sin éxito. La localidad fue un polvorín durante muchos meses a principios de los años 80
El Juzgado de lo Social de A Coruña obliga a la compañía a abrir el protocolo de acoso, como solicitaba una trabajadora, y a indemnizarla con seis mil euros