Las ranas usan la lengua como un látigo para atrapar su presa más rápido de lo que un humano puede parpadear, golpeándola con una fuerza cinco veces mayor que la gravedad
La desaparición de los filos de la cocina de la vivienda y los análisis del vídeo aportan indicios para esa hipótesis a la espera de los análisis científicos