La prensa estadounidense asegura que, en el registro que el FBI hizo en casa de Broadwell, los agentes habían encontrado «docenas de documentos clasificados»
El comandante de las tropas aliadas en Afganistán es investigado por «comunicaciones inapropiadas» con Jill Kelley, la mujer que recibió correos amenazadores remitidos por Paula Broadwell, la amante del ex director de la CIA