A pesar de ser una fortaleza de guardias armados y radares militares, el complejo hotelero no puede evitar las vulnerabilidades que supone tener a gente entrando y saliendo a diario
La tensión se originó cuando el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, citó a un comentarista de la FOX que habría afirmado que Londres había pinchado el teléfono del actual presidente