Hace diez años, poco después del desastre de Fukushima, Merkel decidió que la desconexión definitiva tendría lugar en el 2022, con el cierre gradual de 17 centrales
El Gobierno nipón planea construir 22 centrales para generar energía a partir de este mineral tras paralizar la mayoría de los grupos nucleares que tenía en activo en el 2011