El tribunal de Primera Instancia número 11 de Vigo no imprime nada, todo funciona mediante el expediente digital, la firma electrónica y la sala monitorizada. Es un modelo a seguir.
Los inspectores de este cuerpo analizaron en abril el comportamiento de este juzgado, y acabaron diagnosticando la «existencia de una grave, profunda y deficiente situación en la oficina penal del juzgado»