Trabajador infatigable bajo la tentación de lo imposible, Vargas Llosa produjo una obra desigual por caudalosa que supone una de las aventuras literarias más ambiciosas del último medio siglo en castellano
El Premio Nobel, para el que Vargas Llosa sonaba como candidato desde hacía años, ha servido hoy para reconocer de forma definitiva una trayectoria que comenzó a deslumbrar en los años sesenta con obras como «La ciudad y los perros», «La casa verde» o «Conversación en La catedral».