La WWW nació en el acelerador de partículas de Ginebra para compartir datos entre físicos. El invento tuvo tanto éxito que traspasó el ámbito de la ciencia. Una gallega trabaja en una de las partes fundamentales del experimento, la toma de datos.
Además de ayudar a descifrar algunos de los secretos de la naturaleza, el CERN desarrolla tecnologías con aplicaciones en la medicina. La Hadronterapia permite atacar un tumor sin dañar el tejido humano.