La catedral toma precauciones para evitar el contagio del coronavirus y coloca un vigilante de seguridad en el camarín para evitar que los visitantes toquen la icónica imagen de Santiago
La Catedral toma precauciones para evitar el contagio del coronavirus y coloca un vigilante de seguridad en el camarín para evitar que los visitantes toquen la icónica imagen de Santiago