Las declaraciones de acusados y testigos señalan que el presunto ladrón actuó por venganza contra el exdeán, pero no despejan dudas sobre cuándo supo la catedral que le robaban dinero
Fernández Castiñeiras obvia en el juicio sus acusaciones de «sexo y robos» en la catedral y se escuda en un «no vi el libro» para negar haberse llevado el Códice tras confesarlo
El ladrón del Códice pretendía ser empleado fijo de la catedral de Santiago y cuando prescindieron de él los denunció por despido improcedente y exigió una indemnización