La pelota estuvo en el campo de Marruecos en 90 de los 120 minutos de juego, pero la selección apenas fue capaz de realizar un disparo entre los tres palos
La selección penaliza su falta de gol y de variantes en el juego, condicionada por una convocatoria excéntrica, limitada en calidad y con perfiles repetidos
Solo Suiza, en el 2006, se quedó en blanco igual que España en Doha, en una serie en donde Sarabia, que entró al campo para tirarlo, erró el primer lanzamiento de su carrera