Pidieron a los alumnos que manifestasen «uno por uno» su opinión respecto a lo sucedido durante la jornada del 1-O, tras lo cual algunos de los niños «llegaron llorando a casa»
La cena de los agentes: un plato de espaguetis con un mejillón, otro con cuatro croquetas y un pescado rebozado, tres panecillos y una botella de agua mineral