Primero fue el caso Nadia, después conocimos el de Frank Sherpa y finalmente llegó Paco Sanz. Todos engañaron a los donantes con sus dolencias. Y la investigación policial acabó con su engaño. Así fue como lo hicieron.
Frank Sherpa, Paco Sanz o el caso Nadia han hecho un daño irreparable a aquellos enfermos que necesitan las donaciones para la investigación y la mejora de su calidad de vida. Lo analizamos con la Federación Galega de Enfermidades Raras e Crónicas.