El dispositivo podría haber sido escondido en algún lugar del edificio de los juzgados de Palma para recuperarlo el mismo sábado tras pasar los arcos de seguridad
Cristina, que no se salió del guion en seis horas de declaración, se amparó en que hacía lo que le pedía Urdangarin porque confiaba en él y el resto lo desconocía o no lo recordaba