El boleto de la primitiva apareció en un despacho coruñés en julio del 2012 y aún se desconoce quién la selló. Durante año y medio se mantuvo en secreto, luego el Ayuntamiento abrió un expediente para buscar al afortunado y, finalmente, el asunto terminó en las vías civil y penal
«Nuestras empresas han demostrado capacidad para crear espacios seguros de compra, por eso no está justificado el cierre de tiendas impuesto por ejemplo, en Asturias», advierten desde la asociación