La famosa colaboradora de televisión firmó algunos documentos en el 2002 para disolver las empresas opacas que su marido había abierto años antes de su muerte
La colaboradora de televisión podría, en teoría, lograr un escaño en la Cámara Alta, ya que en la votación se marca individualmente el nombre de los candidatos
Tendrán que indemnizarla con 120.000 euros por llamarla, entre otras cosas, «sinvergüenza, analfabeta, payasa, imbécil, estafadora, cateta, idiota y auténtico perro»