La sentencia del caso Malaya, dictada siete años después de que comenzara la investigación y saldada con penas mínimas, pone de manifiesto que la justicia es lenta e ineficaz a la hora de juzgar los grandes casos de corrupción
Anticorrupción pide para Carlos Fabra 13 años de cárcel por un delito de tráfico de influencias, otro de cohecho y cuatro delitos contra la Hacienda Pública