El expresidente extremeño dice erigirse «en un defensor» de Sánchez al arremeter contra los independentistas, porque así «intenta salvaguardar el honor» del PSOE y sus 140 años de historia, que «no puede someterse a los caprichos, a las veleidades de alguien que ha huido de la Justicia»
El líder del PP ha lamentado además la «anomalía democrática» que supone el hecho de que la investidura del nuevo presidente del Gobierno dependa de Carles Puigdemont, una persona «en busca y captura» por el Tribunal Supremo
El presidente en funciones necesita el apoyo de todas las formaciones nacionalistas e independentistas, por lo que deberá esperar a esta resolución para iniciar un debate de investidura bajo riesgo de fallar e ir a repetición electoral