El Gobierno venezolano afirma que el informe remitido expone «una serie de mentiras» y que «no es más que un acto de propaganda que sirve a los intereses golpistas de la ultraderecha venezolana»
El Centro Carter, que participó como observadora internacional invitada por el Gobierno de Maduro considera que no aportar los resultados desglosados por mesa «constituye una grave violación de los principios electorales»