En los documentos secretos y reservados filtrados por Wikileaks se desprende también que el embajador entre los años 2005 y 2009, Eduardo Aguirre, había dirigido numerosas presiones sobre el Gobierno español y las autoridades judiciales.
Gobierno y Ministerio Público avisan a la izquierda aberzale de que sin la ruptura expresa con ETA cualquier maniobra será «absolutamente insuficiente» para estar en las elecciones.
El fiscal general del Estado, Conde-Pumpido, pidió a Venezuela que investigue y juzgue o que entregue a Cubillas. La respuesta del mandatario fue clara: «A palabras necias, oídos sordos».