Creció con el trajín de la distribuidora de pescado que sus padres crearon en Foz, pero ella soñaba con aprender idiomas y conocer culturas. Logró hacerlo realidad y se puso a trabajar como intérprete y traductora en Ferrol. Estaba a punto de hacer las maletas cuando a su padre se le hizo la luz: conquistar de su mano el mercado internacional. Y Conchi lo logró. Hoy venden en cuarenta países.
Desde que en 1993 Spielberg se adentró en Isla Nublar para criar dinosaurios, la inversión se ha multiplicado por diez si sumamos los cuatro filmes de la serie. Una de las franquicias más rentables de Hollywood, que el mes que viene tendrá otra entrega, dirigida por Juan Antonio Bayona