En la provincia central de Quang Nam al menos 17 personas han perdido la vida y otra está desaparecida, mientras más de 25.000 personas se han visto obligadas a dejar sus hogares.
Al Gobierno de EE.UU. le preocupa que esas fuentes, entre las que hay activistas, periodistas y académicos, puedan sufrir represalias, incluida la pérdida de sus trabajos, persecución o violencia en su contra.