Dejó de trabajar a los 49 años y se subió a un vehículo bautizado como Carlitos y la Koketa para no bajarse más. Dice que si por impedimento físico no puede conducir irá a descansar a un cámping, pero nunca más vivirá entre cuatro paredes
Mari Carmen, Roberto y el pájaro Pichi atienden en Rápido Charol, el negocio decano de un peculiar mercado pontevedrés donde hay zapatillas de grandes atletas como Javi Gómez Noya