Dos mandos de la UDYCO en Pontevedra presenciaron durante una reunión en un monte de O Salnés cómo el principal acusado, Juan Carlos Santórum, recibía la información en un teléfono encriptado; Santórum, en aquel encuentro, aseguró que su confidente trabaja en Vigilancia Aduanera de Vigo y ocupaba un puesto con jerarquía
Javier Romero