«Yo nada más los degolló, pero nunca los fui a colgar a los puentes», declaró el menor que fue detenido junto a sus hermanas, quienes se ocupaban de transportar los cadáveres en vehículos robados.
Una bacteria de un lago de California se alimenta de arsénico que incorpora a su ADN. El descubrimiento abre las posibilidades de encontrar organismos similares en otros planetas