Destaca el papel de la ciencia ante las necesidades crecientes del planeta y se refiere a los investigadores como «los grandes transformadores del siglo XXI»
Materias primas, como el litio, el cobre o el níquel, se han convertido en esenciales en el actual entorno de las nuevas tecnologías. Sin embargo, su uso debe estar estrechamente ligado a un compromiso con la sostenibilidad.