La prenda de baño fue considerada escandalosa y prohibida durante los años 60, pero la revolución sexual la revivió y hoy en día continúa siendo la opción favorita para el verano.
Las donaciones de tres coleccionistas particulares franceses han hecho posible recuperar ejemplares del muñeco de los años sesenta en sus cajas originales.
Junto a su rostro se mantiene el texto original de su propia campaña: «este animal va a ser degollado sin sedación y en medio de grandes sufrimientos. Eso es el sacrificio ritual».
El director de la Fundación, Scott Stover, destacó que el objetivo al incorporar «esta generosa donación» al Centro Pompidou es subrayar su compromiso para potenciar el arte estadounidense.