El rey visita por primera vez desde su proclamación Irlanda del Norte, que vive un momento clave por las reivindicaciones nacionalistas y el repunte de la tensiones políticas por el «brexit»
La monarca vivió la Segunda Guerra Mundial, el auge y el posterior caída y disolución de las URSS, la incorporación de la CE y el «brexit» y la autodeterminación de las colonias británicas, entre muchos otros acontecimientos políticos