Los mercados se contentan con el anuncio de que los bancos seguirán disponiendo de liquidez, y sospechan que el Banco Central Europeo compra bonos sin dar publicidad a su estrategia.
El rescate de Irlanda parece inevitable una vez que el presidente del Eurogrupo, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, haya advertido de que la estabilidad de la zona euro se encuentra en peligro ante la crisis irlandesa y su posible extensión a otros países.