Cada vez que un internauta se conecta deja un rastro que permite a las tecnológicas facilitar el día a día de su usuario, pero también se abren un buen puñado de complejos debates sobre el uso de esta información.
«Cada estudiante es único y tiene ritmos de aprendizaje que el sistema tradicional de enseñanza no puede satisfacer», asegura Salman Khan, que cuenta cómo gestó la academia en la que aprenden más de 80 millones de personas