La compañía llega a la edad adulta dirigida por un Satya Nadella obsesionado por sacudirle la imagen de dinosaurio de la industria. Todavía le queda mucho por hacer
Objetivo cumplido. Ahora que en (casi) cada hogar y en cada oficina hay un ordenador, Bill Gates cuelga las botas y se retira a un segundo plano. Al mismo tiempo, el indio Satya Nadella toma el relevo de Steve Ballmer como consejero delegado. Gates vigilará sus movimientos desde su nuevo puesto como asesor tecnológico. A la perspectiva de los años le suma ahora la de la distancia
Siete de los quince primeros nombres de la lista de «Forbes» amasaron su patrimonio en alguna empresa tecnológica. A la cabeza del ránking de las grandes fortunas se coloca el cofundador de Microsoft, Bill Gates, con 79.200 millones de dólares